Preciosas Verdades

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Preciosas Verdades

 Por Ramon Irizarry Sr.

 La Biblia dice:

 Empero del día y hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino mi Padre solo. (Mateo 24: 36)

 Velad pues, porque no sabéis á qué hora ha de venir vuestro Señor. (Mateo 24: 42)

 Es cierto que no sabemos la hora y el día pero el consejo es, velad.

 Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sobrecoja como ladrón; Porque todos vosotros sois hijos de luz, é hijos del día; no somos de la noche, ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás; antes velemos y seamos sobrios. (1 de Tesalonicenses 5: 4-6)

 La mensajera del Señor escribió en el Deseado de Todas la Gentes pagina 202.

 “En ese tiempo muchos correrán de aquí para allá y la ciencia será aumentada Daniel (12: 10). Los impíos obraran impíamente y ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos. El Salvador mismo anuncio señales de su venida y dijo, “Cuando vieres hacerse estas cosas, entended que esta cercano el reino de Dios. Y mirad por vosotros que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriagues, y de los cuidados de esta vida y venga de repente sobre vosotros aquel día””

 Los judíos interpretaron erróneamente las profecías y aplicaron erróneamente la palabra de Dios y no conocieron el tiempo de su visitación. Esos años del ministerio de Cristo y sus apóstoles.

Los preciosos últimos años de gracia concedidos al pueblo escogido, los dedicaron a tramar la destrucción de los mensajeros del Señor.

 Las ambiciones terrenales los absorbieron y el ofrecimiento del reino espiritual les fue hecho en vano. Así también hoy el reino de este mundo absorbe los pensamientos de los hombres, y no toman nota de las profecías que se cumplen rápidamente y de los indicios de que el reino de Dios llega presto.

 Preciosas Verdades para los Jóvenes

 Oirá el sabio, y aumentará el saber; Y el entendido adquirirá consejo; Para entender parábola y declaración; Palabras de sabios, y sus dichos oscuros. (Proverbios 1: 5, 6)

 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. (Proverbios 1: 7)

 Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? Y él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido. (Mateo 13: 10, 11)

 Y los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan á justicia la multitud, como las estrellas á perpetua eternidad. (Daniel 12: 3)

 HIJO mío, no te olvides de mi ley; Y tu corazón guarde mis mandamientos: Porque largura de días, y años de vida Y paz te aumentarán. Misericordia y verdad no te desamparen; Átalas á tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón: Y hallarás gracia y buena opinión En los ojos de Dios y de los hombres. Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu opinión: Teme á Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina á tu ombligo, Y tuétano á tus huesos. (Proverbios 3: 1-8)

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